
Las cantidades que se indican son para un molde de 23 cms. de diámetro.
Ingredientes:
Para la base de galleta:
150 grs. de galletas maría dorada.
80 grs. de mantequilla con sal.
Para la crema de chocolate:
150 grs. de chocolate negro.
140 grs. de mantequilla a punto de pomada.
100 ml. de leche.
Para la capa de avellanas:

150 grs. de avellanas.
150 grs. de azúcar glas.
4 claras de huevo.
2 cucharaditas de cacao puro en polvo.
Para la cobertura de chocolate blanco:
250 grs. de chocolate blanco.
20 ml. de leche.
Elaboración:
Base de galleta:
Con la batidora trituramos las galletas hasta conseguir una textura de harina; en un bol con los dedos las mezclamos con la mantequilla ablandada. Ponemos un círculo de papel vegetal en la base del molde y con esta masa cubrimos la base. Horneamos a 180º durante 18 minutos. Dejamos enfriar.
Crema de chocolate:
Troceamos el chocolate y lo ponemos en un bol. Llevamos la leche a ebullición y vertemos un poco de leche en el centro del chocolate. Mezclamos suavemente formando círculos concéntricos. Vertemos poco a poco la leche restante, repitiendo la misma operación. Cuando la leche esté totalmente incorporada añadimos la mantequilla cortada en trocitos; mezclamos cuidadosamente.
Con esta crema cubrimos la base de galleta y dejamos enfriar en el refrigerador.
Capa de avellanas:

Trituramos las avellanas; las mezclamos con el azúcar glas y el cacao en polvo. Montamos las claras a punto de nieve; primero incorporamos un tercio de las claras a la masa de avellanas, a continuación las restantes con movimientos envolventes.
Ponemos papel vegetal sobre la bandeja del horno y extendemos la masa de modo que quede una capa de unos 4 milimetros. Horneamos a 180º durante 12 minutos. Cortamos un disco del diámetro del molde y lo situamos encima de la capa de crema de chocolate.
Cobertura de chocolate blanco:
Troceamos el chocolate y lo ponemos en un bol. En un cazo de diámetro inferior al bol ponemos a calentar agua a temperatura media; colocamos el bol encima del cazo, pero sin que toque el agua, y vamos removiendo el chocolate a medida que se va derritiendo; añadimos en par de tandas la leche, no añadiendo la siguiente hasta esté totalmente incorporada la anterior. Cuando la mezcla adquiera una textura cremosa y fluida la extendemos sobre la capa de avellanas.
Introducimos en el refrigerador hasta el momento de servir.
Precisiones:
La textura de esta tarta es como si te estuvieras comiendo un bombón.
La receta resulta entretenida por los diferentes pasos, por ello hay que programarla con tiempo, pero cada paso es fácil de hacer.
Es mejor hacerla el día de la vispera, pues gana en textura y sabor.
